Sunday Message

THIS SUNDAY’S WORD OF GOD

November 27, 2022

Already we are bombarded with urgent reminders to get ready for Christmas.  But we gather here today to begin a different kind of preparation.  Over the next four weeks (and it’s a full four weeks this Advent), we will we recall how Jesus comes to us.  He has come as an infant lying in a manger. One day he will come like a thief in the night, as our judge at the end of time.  But today and every day he comes to us as Emmanuel, “God with us.”  Amid all the Christmas planning and holiday shopping, let us welcome God’s most wonderful gift into our world, our homes, and our hearts.

 

“Let us then throw off the works of darkness,” Saint Paul exhorts us today.  It is time to prepare for the coming of the light.  We don’t want to be caught unaware when the Lord comes.  Though we naturally look forward to Christmas Day, today’s readings remind us that Jesus will also come to judge us at the end of time.  Unlike Christmas Day, which always falls on December 25, the end of the world will come at a time we cannot know Therefore, let us live in the light of Christ, “the armor of light” as Paul calls it, ever prepared for his coming.

LA PALABRA DE DIOS DE ESTE DOMINGO

27 de noviembre, 2022

 

Ya nos están acribillando con recordatorios urgentes para que nos preparemos para la Navidad.  Pero hoy nos reunimos aquí para comenzar una clase diferente de preparación.  Durante las próximas cuatro semanas (y esta vez el Adviento consta de cuatro semanas completas), recordaremos de qué manera Jesús viene a nosotros.  Ha venido como un niñito acostado en un pesebre.  Un día vendrá como un ladrón en la noche, como juez al final de los tiempos.  Pero hoy y todos los días viene a nosotros como Emmanuel, “Dios-con-nosotros”.  En medio de todos los planes y las compras de Navidad, démosle la bienvenida al don más maravilloso de Dios en nuestro mundo, en nuestros hogares y en nuestro corazón.

 

“Desechemos, pues, las obras de las tinieblas”, así nos exhorta san Pablo hoy.  Es el momento de prepararse para la venida de la luz.  No queremos que nos agarre desprevenidos cuando llegue el Señor.  Aunque es natural que anhelemos el día de Navidad, las lecturas de hoy nos recuerdan que Jesús vendrá también a juzgarnos al final de los tiempos.  A diferencia del día de Navidad, que siempre es el 25 de diciembre, el final del mundo vendrá en un día que no podemos conocer.  Por lo tanto, vivamos con la luz de Cristo, “con las armas de la luz”, como dice san Pablo, siempre preparados para su venida.