Sunday Message

THIS SUNDAY’S WORD OF GOD

June 20, 2021

 

In today’s Gospel, we hear Jesus calm the raging sea and his disciples cling to the storm-tossed boat.  The disciples were terrified that they would die, but Jesus suggests that their faith should have reassured them.  Many of us can probably recall a time when our father came to our rescue, protecting or supporting us, making everything all right.  Today, we honor our dads, our grandfathers, godfathers, uncles, and all who have acted as fathers in our lives.  May their protection and constancy be a model of God’s care for us. 

 

God’s ability to still the waves of a storm in the first reading reassures Job of God’s awesome power.  When Jesus calms the violent squall in the Gospel, his disciples can’t believe the power they just witnessed.  As God admonished Job, the Lord asks them to have faith, no matter how terrible the storm.  May our faith be strengthened as we listen to God’s word, so that we may constantly find assurance in the Lord.  

 

LA PALABRA DE DIOS DE ESTE DOMINGO

20 de junio, 2021

En el Evangelio de hoy escuchamos a Jesús calmar un mar furioso mientras que sus discípulos se aferraban a la barca aventada por la tormenta.  Los discípulos estaban aterrorizados, pues creían que iban a morir; Jesús sugiere que la fe de ellos debería de haberlos tranquilizados.  Muchos de nosotros probablemente recordemos algún momento en que nuestro padre vino a auxiliarnos, para protegernos o ayudarnos y todo lo arregló.  Hoy honramos a nuestros papás, nuestros abuelos, tíos y aquellos que se han portado como un padre para nosotros.  Que su protección y constancia sean un reflejo del cuidado de Dios por nosotros. 

 

La habilidad de Dios para calmar las olas de una tormenta en la primera lectura le confirma a Job el gran poder de Dios.  Cuando Jesús calma las fuertes ráfagas de viento en el Evangelio, sus discípulos no pueden creer el poder que acaban de ver.  Dios amonesta a Job y el Señor les pide a los discípulos que tengan fe, no importa cuán terrible se la tormenta.  Que nuestra fe se fortalezca al escuchar la palabra de Dios, para que siempre encontremos seguridad en el Señor.